Joven y dinámica como las “minas” serian buenas características para definir la ciudad de Rosario, durante mi estadía en esa ciudad tuve la oportunidad de conocer sus calles peatonales llenas de comercios y vendedores oportunistas algunos con argumentos bastante graciosos y ofertas de todo tipo, también disfrutar de la gran cantidad de parques a orillas del Rio que acompaña la ciudad en toda su extensión, ver alguna de las playas de Rosario fue muy curioso por ser pequeñas de agua dulce y turbia con colores tierra y verdes, más alejadas de lo paradisiaco que puede representar una playa pero muy disfrutable aunque en algunos casos excluyentes y elitistas, también es interesante ver como la gente se dedica a cebar y tomar un buen Mate (te de hierba) durante todo el día y hasta el atardecer.
La ciudad tiene una gran cantidad y variedad de ocio para todo los gustos donde restaurantes y bares pugnan por los clientes con ofertas especiales; por la noche se aviva la cantidad de gente joven que parece emerger de sus escondites algunos engalanados de pies a cabeza para entrar a los mejores lugares, en estos me sorprendió mucho la forma de cortejo que tienen algunos Argentinos con una “labia” increíble, en algún momento me pareció aprendido con antelación y usado repetitivamente con cualquiera de las Minas presentes , pregunte a algunos de mis amigos si esto era normal pues a una sola Mina se le pueden acercar 10 “chavones” en promedio y decir su mejor frase de conquista, ellas por lo que pude ver no hacían caso a ninguno de los acercamientos de los cazadores dejando a la gran mayoría sin municiones ni aliento.
En otras partes de la ciudad están los mas bohemios y desarreglados mas al estilo de Ernestito, quien de familia adinerada y con madre de descendencia real española desencajo de su entorno, Vivió en su niñez en un edificio Rosarino de grandes ventanas y hecho por renombrados arquitectos, fue una experiencia muy diferente el detallar el estilo de vida que tuvo Ernestito y como destruyo las raíces de su familia adinerada para seguir otros ideales un poco más extremos , él , después de su viaje por Latinoamérica dijo “Deja que el mundo te cambie para tu cambiar el mundo” más tarde tras otras aventuras y quizás muy desligado de lo típico Rosarino y Argentino Ernestito creció y fue mejor conocido como el “Che Guevara”.
Gracias
Jesús Rojas-Costa
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